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15 consejos para evitar que tu recalentado de Navidad se eche a perder en el refrigerador

15 consejos para evitar que tu recalentado de Navidad se eche a perder en el refrigerador

Muchos ya estamos pensando en todo lo que queremos cocinar y comernos en la Navidad (y hasta en Año Nuevo). Y se entiende: ha de pasar un año entero antes de que podamos probar las recetas decembrinas. Pero otra cosa también es muy cierta: el desperdicio de comida en esta época es alto y preocupante. Y pocas veces pensamos en ello. 

Por lo mismo, queremos compartirte una serie de consejos para que aproveches mejor todo lo que sobre tus cenas. Acuérdate: la comida sabe más rica cuando se recalienta. Entonces, si logras salvarla de la basura por una buena causa, podrás estar tranquilo de que le darás mucho placer a tu paladar, y ayudarás a tu cartera y al medio ambiente al mismo tiempo.


1. Adelante a la situación y cocina solo lo necesario

Esta debería ser una regla de oro para tener pegada en el refrigerador, o junto al horno, todos los días. Necesariamente pensamos que "es mejor que sobre, y no que falte", pero dada la situación actual de nuestro planeta, esto ya no aplica. Cocina solo lo indispensable. No More.


2. Dile adiós al film de plástico, e incluso al papel aluminio

Lava todos los tuppers que tengas (son plástico, claro, pero hay que reusarlos cuantas veces sea sano) y dales uso. Deja de usar tanto película de plástico y aluminio para guardar tu comida. Si no tienes muchos tuppers y necesitas más, posiblemente siempre los de vidrio.


3. Lava perfectamente tus recipientes

Podrás tomar muchas medidas para evitar el desperdicio de tu comida, pero si no cuidas el primer paso del recipiente donde guardas, todo el resto del esfuerzo será en vano. Si quedan residuos de comida en tus frascos, tuppers o lo que sea que usa para contenedores, aunque esté en el refri va a echarse a perder mucho antes de tiempo. 


4. Baja a tu celular la aplicación móvil USDA FoodKeeper

Es una maravilla. Fue elaborado por la FDA de Estados Unidos y en ella puede consultar sea el tiempo recomendado para guardar desde carne, hasta vegetales, pastas y perecederos. También de recomendaciones sobre el proceso de refrigerado.


5. Etiquetas, etiquetas, etiquetas

Siempre consigna la fecha en que metiste al refrigerador algún guiso o ingrediente. Puedes usar plumones lavables o etiquetas que se borren fácilmente.


6. El arte de acomodar bien la comida

Todo lo que esté preparado y listo para comerse, intenta que esté en la parte de arriba. Las carnes y demás cosas que, por cualquier situación, posiblemente chorrear, siempre van abajo.


7. Considera los gases de los alimentos

Hay insumos como el jitomate y los plátanos, que en cuanto tengan que descomponerse liberan gases que pueden echar a perder lo que tengan alrededor. Es por eso que a este par de ingredientes se les debe aparte.


8. La importancia de la temperatura
Apréndete esto como mantra, porque casi nunca somos demasiado peligrosos de ello: los alimentos perecederos deben ir a 5 grados centígrados o menos en el refrigerador, ya -20 ° C en el congelador. 


10. Antes de guardar cualquier comida, limpia

Ya hablamos acerca de limpiar los trastes donde guardamos la comida. Bueno, ahora imagina que el refri entero es un enorme traste en el que está todo almacenado. Si esto o está impecable, lo demás que metas en él posiblemente tampoco dure mucho tiempo.


11. Si te sientes incapaz de terminar con todo, dona
Esto parece descabellado, pero no lo es para nada. Tomando en cuenta que ahora ya sabes más o menos cuánto tiempo puede durar tu comida en el refri, en buen estado, puedes acercarte a algún asilo, o el centro donde alguien puede necesitar la comida que tiene sintacta. Eso sí: asegúrate de que lo esté.


12. Para especificar hojas verdes
Si decide hacer una ensalada de lechugas o espinacas, y sobraron varias hojas con tallo, recorta el excedente y mételas en un frasco con agua al congelador. Así evitarás que se marchiten y descompongan, sin que se congelen del todo.


13. ¿Quedaron ingredientes del ponche? 
Son frutas Lo más seguro del mundo será congelarlas y, cuando lo decidas, sácalas y hazlas en licuados, o hasta incluidas en las masas de panqués o hot cakes. 


14. Para cebollas y papas
Las cebollas y las papas son el pan de cada día en las cenas de fin de año. Si te sobraron después de cocinar un puré o un salteado, opta por tenerlas fuera del refri. Lo más recomendable es que las metas en una canasta que “respire bien” y las coloques en un sitio seco y con poca luz.


15. Hablemos del vino
Un tema importante, sin duda. Más, tratándose de diciembre y enero. Si sobró vino de las cenas, no lo neumáticos. Consigue una tapa especial para este tipo de botellas, o intenta reusar su corcho original, y cierra perfectamente el recipiente. Luego guárdalo en un lugar con poca luz y seco. Así se mantendrá intacto.

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